Ceniza y arena del volcán, el preludio de una tragedia

“No escuchamos nada, simplemente miramos la nube de humo que venía de allá arriba, salimos huyendo”, dice uno de los sobrevivientes a la explosión del volcán de Fuego que se registró ayer domingo a las 15:30 horas.

Al cierre de la edición, los cuerpos de socorro contabilizaban 25 personas fallecidas por las quemaduras provocadas por la lava que descendió del volcán, en una de las erupciones más fuertes de la historia en el país que soterró casi en su totalidad la aldea El Rodeo, Escuintla.

Sergio Cabañas, secretario de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), aseguró que, además de los fallecidos hasta anoche contabilizados, más de 20 resultaron heridos y un millón 701 mil 965 afectados, por lo que coordinaron la evacuación de más de 3 mil 100 personas.

Varias personas empezaron a reportar que caía ceniza y arena del volcán desde la mañana. Al mediodía, fotos en redes sociales evidenciaban carros, calles y casas cubiertas con ceniza en diferentes zonas de la ciudad y municipios cercanos a Escuintla.

“En la mañana caía ceniza y arena, esto no era problema. Más tarde la lava venía por el lado de las barrancas, pero cambió su rumbo y cayó en la aldea El Rodeo, causando muertes y daños”, dijo Cabañas.

Los representantes de la Conred señalaron que monitoreaban la actividad volcánica, pero que el “panorama era bueno” por lo que no evacuaron a las personas; sin embargo, aproximadamente a las 15:30 horas, el volcán incrementó su actividad, lanzando rocas, cenizas, arena y lava.

“Toda la gente no pudo salir, yo digo que se quedaron enterradas. Nosotros donde vimos que la lava venía por el callejón de los lotes, corrimos a una ladera. Sí hay personas enterradas, la lava se vino por los lotes y las calles”, dijo Consuelo Hernández, una de las afectadas en El Rodeo.

Dentro de los fallecidos se encuentra Juan Fernando Galindo, un socorrista de la Conred que trataba de orientar a los vecinos a los lugares de resguardo, cuando fue alcanzado por los flujos piroclásticos (nubes con temperaturas de casi 700 grados centígrados).

Pese a que Cabañas indicó que continuarían con las acciones de búsqueda y rescate por el tiempo que fuera necesario, las mismas fueron suspendidas a las 21:00 horas porque el volcán continuaba activo y tenían previsto que continuaría hasta las 23:00 horas.

Entre los daños materiales, las autoridades informaron que hubo tres tendidos de energía eléctrica colapsados y el puente Las Lajas quedó destruido porque quedó bajo el flujo piroclástico.

Cabañas también señaló que tiene alerta naranja en todo el territorio nacional y tres alertas rojas en Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez, albergando a 378 afectados en Escuintla y 275 en Sacatepéquez.

“La niña la rescatamos en la mera falda del volcán,  hay varios muertos, calcinados… algunos los rescatamos”,  expresó un oficial de la PNC, con la mirada perdida y cubierto completamente de ceniza.  Él, así como bomberos y personas del lugar,  trabajaban anoche para rescatar a los pobladores.

Una hora y media antes el mandatario Jimmy Morales había dado una conferencia en la Conred junto a sus ministros y había pronunciado una escalofríante declaración: “Nuestro presupuesto no nos permite designar ni un centavo para atender la emergencia”.

Y continuó: “Me da vergüenza volver a decirlo, pero por la Ley del Presupuesto no podemos contar con un solo centavo para emergencias”.

Luego aseguró que había convocado a todos los ministros a un gabinete extraordinario en el que tenían previsto declarar Estado de Emergencia en Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.

El Estado de Calamidad se decretó anoche a las 22:00 horas para destinar ayuda económica para la atención y búsqueda de víctimas. Además, para la reconstrucción de la carretera de la Ruta Nacional 14 que comunica Palín, Escuintla, con Alotenango, Sacatepéquez.

El Ministerio de Finanzas aseguró que al menos podían contar con un rubro de Q192 millones.

Decenas de heridos

“El más chiquito durmiéndose, le digo mijo, no se duerma vamos a salir adelante. Fui a conseguir trapos para taparle la nariz y boca, y nos tapamos con una chamarra, pero entraba porque no sé a cuantos grados estaba eso, era un horno. Habían ocho con quemaduras arriba de nosotros, como 40 metros arriba había 18 personas todas quemadas, pero todavía vivas.”, dijo Antonio López, poblador de El Rodeo.

El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) reportaba que, en las emergencias de varios centros asistenciales, 21 personas habían sido atendidas por quemaduras y una más por problemas respiratorios.

De los 22 heridos, cuatro niños fueron trasladados hacia la Unidad de Quemaduras Pediátricas del Hospital Roosevelt, ya que presentaban quemaduras de segundo y tercer grado, mientras que tres personas más fueron trasladadas a la emergencia del Hospital General San Juan de Dios (HGSJD).

“No pudimos sacar a nuestra familia, no pudimos sacarlos, somos ocho y todos están ahí. No tenemos nada, perdimos todo”, se lamentó un poblador de San Miguel Los Lotes, aldea El Rodeo.

Estado de emergencia

El presidente en funciones del Congreso de la República, Felipe Alejos, convocó a Comisión Permanente a las 8:30 horas, con el objetivo de que  se reúna el pleno del Legislativo en sesión extraordinaria a las 14:00 horas, para conocer las medidas decretadas por el Organismo Ejecutivo. El ministro de la Defensa, Luis Ralda, aseguró que tenían listos dos puentes tipo Bailey para colocar donde fuera necesario.

Muchos sobrevivientes esperaban anoche en el parque de Alotenango y buscaban, entre los cuerpos rescatados, identificar a alguno de sus familiares desaparecidos.

Las labores de rescate se suspendieron a las 21:00 horas, ya que existía alerta de otra posible erupción.  “Hay demasiados enterrados, que gentío muerto, un sinfín de gente está muerta”, exclamaba uno de los sobrevivientes.

“No sé a cuántos grados estaba eso, era un horno”.

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